Luis Rodolfo Abinader Corona, Presidente de la República Dominicana

Los defensores de la Resolución #000048 han querido simplificar su carácter liberticida reduciéndolo a  un simple conflicto entre el “derecho al libre tránsito” y el “derecho a la salud”. Un vulgar sofisma que  insulta la inteligencia de todos los dominicanos. No se trata del derecho al libre tránsito, sino de la  LIBERTAD. Tampoco se trata del derecho a la salud, sino de la imposición de un experimento sanitario malicioso.  

Sabemos que estas no son iniciativas del señor presidente de la República, porque conocemos su  formación en valores cristianos y democráticos, amén de que vemos por doquier el mismo modelo del  “Novus Ordo Seclorum” (Nuevo Orden de los Siglos) pisoteando la Declaración de los Derechos Humanos, así como las constituciones de todos los países del mundo. Un peligroso retroceso a todos los pasos civilizadores de la humanidad. 

Para ser breves, estemos seguros de que nuestro presidente, Luis Rodolfo Abinader Corona, atienda  estos trece puntos:  

  1. Los planes de los globalistas, publicados abiertamente en el libro del señor Klaus Schwab,  “COVID-19: The Great Reset “, son nefastos para nuestro país. Estamos hablando de la pérdida  de la identidad nacional y de la propiedad privada a cambio de muerte y destrucción, que ellos  llaman “felicidad”. 
  2. El contenido detallado de las vacunas que ha venido inoculando al pueblo dominicano, so pena  de la pérdida de sus derechos inalienables.  
  3. Las consecuencias a largo plazo de esas inyecciones para hombres, mujeres y niños. 4. La enorme cantidad de efectos secundarios adversos reportados por todo el mundo como  resultado de ese tratamiento genético experimental. 
  4. La intención expresa de Naciones Unidas de reducir el nivel poblacional, así como su proyección  de un ascenso importante de las muertes y un descenso de la natalidad del 2021 al 2099. 6. Que el programa mundial de vacunación forzada “gratuita” contra un virus con una letalidad de  menos del 1%, tiene el propósito de promover la esterilidad de hombres y mujeres para reducir  la población. Sabemos que los efectos secundarios adversos y muertes son “daños colaterales”  no deseados. 
  5. Las opiniones de los eminentes científicos Kary Mullis y Robert Malone; creadores de las  tecnologías PCR y mRNA respectivamente, y sobre las cuales se basa, de manera hegeliana, el  enorme problema que han creado y la terrible solución que se quiere imponer.  
  6. Que ese tratamiento genético mata más personas que el propio SARS-CoV-2, con la agravante  de que no evita el contagio de la enfermedad, tal y como demuestran las experiencias de Israel,  Singapur y Gibraltar, vacunados casi en su totalidad, con un repunte de infecciones y muertes  luego del inicio del programa de vacunación. 
  7. Que las muertes por SARS-CoV-2 así como los contagios han sido exageradas sobremanera para  aterrorizar a la humanidad y justificar medidas irracionales, acerca de lo cual hay abundantes y  concluyentes evidencias.  
  8. Que las inyecciones con tecnología mRNA modifican el ADN humano de manera permanente,  irreversible e irreparable, por lo que es un derecho humano absoluto negarse a recibirla, lo cual  debe ser opcional, sin detrimento alguno de las libertades inherentes al ser humano. 
  9. Que se está creando un nuevo apartheid de segregación sanitaria, con dominicanos de segunda  categoría, a los que se les quiere despojar de sus derechos más sagrados. Si el propósito es crear  muchos “Nelson Mandelas”, entonces van por buen camino. 
  10. Que el propio señor Klaus Schwab dijo que todo esto es una “distracción”. En realidad, todo  señala a una contracción provocada del PIB mundial para ajustar la demanda de las reservas de  divisas a la oferta que los globalistas pueden sostener, y a la vez evitar que se preste atención a  la quiebra de los fondos de pensiones a nivel mundial. No quieren más chalecos amarillos. Prefieren instaurar una dictadura global. Tienen a la gente peleando por su libertad, ya que no  pueden pagarles su dinero. Muy astutos. 
  11. Que su Resolución #000048 violenta la Declaración de los Derechos Humanos y la Constitución  de la República Dominicana. Qué triste es ser presidente en este predicamento. 

Los globalistas han fallado miserablemente y han quebrado la economía mundial. El señor presidente no  debe aventurarse a lanzar a su pueblo al vacío de la incertidumbre. Esta vez no queremos pagar la jaba  que el burro se comió. Sabemos que dependemos de ellos, pero hay otras salidas sin maltratar a los  dominicanos. 

Dios tenga misericordia de los dominicanos e ilumine al presidente Abinader. 

DIOS, Patria y Libertad.

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